Guía completa

Antes de cambiar nada, lo limpiamos

Los sensores de aparcamiento son de los componentes que más avisos falsos generan por una razón muy simple: son ultrasónicos y viven expuestos en el parachoques, así que la suciedad, el barro seco o el hielo en invierno los confunden con obstáculos reales. En Taller Vallecas, antes de diagnosticar nada, limpiamos bien la zona y probamos. En bastantes casos, el pitido constante desaparece sin tocar una sola pieza.

Si el problema persiste tras la limpieza, comprobamos cada sensor de forma individual con equipo de diagnosis específico, además del cableado y el módulo de control que procesa todas las señales. Esa distinción importa: un sensor mudo aislado normalmente significa sensor dañado; varios sensores fallando a la vez apunta más a un problema de cableado común o del propio módulo.

Por qué el color del sensor no es un detalle menor

Un sensor de un color distinto al de tu parachoques se nota, y mucho. Por eso pintamos cada sensor nuevo al tono exacto de tu carrocería antes de montarlo, con el mismo cuidado que tendría un concesionario oficial. El resultado queda integrado, no como una pieza añadida después.

Cuándo conviene revisarlos

Si el sistema pita sin motivo aparente, si un sensor concreto se ha quedado mudo, si ves un aviso del sistema en el cuadro, o si ha habido un golpe de aparcamiento reciente que pudo dañar algún sensor físicamente, merece la pena una revisión. Es un sistema pensado para dar seguridad en la maniobra, y no rinde igual si falla uno solo de los sensores.

Llama al 641 16 17 71 o pásate por el taller. Empezamos por lo más simple —limpiar y probar— antes de proponerte cambiar cualquier pieza.